Las asociaciones de víctimas denuncian la indefensión de los asegurados
La Vanguardia
Rosa Salvador 4 febrero 2013
NUEVO BAREMO EN EL 2014
Gobierno, compañías y víctimas negocian para indemnizar mejor los casos más graves
COTO A LESIONES MENORES
Unespa quiere pagar menos por lesiones no permanentes como el latigazo cervical
“La tasa refuerza los efectos perversos del baremo –señala el abogado José Pérez Tirado, Portavoz de las Asociaciones de Víctimas en la Comisión de Expertos para la Reforma del Baremo – que fija unas indemnizaciones que están a la cola de Europa: un joven que queda tetrapléjico cobraría 1,3 millones en España y 4,5 en Francia”. El Gobierno, la patronal Unespa y las asociaciones de víctimas llevamos año y medio trabajando en una actualización del baremo que podría entrar en vigor el año próximo. “Hay que adaptarlo a los cambios sociales” explica Manuel Mascareque, director del área del Seguros Generales de Unespa, que reconoce que la sociedad reclama mejorar la cobertura de los grandes lesionados (para cubrir el gasto médico y el cuidado de terceros que necesitarán de por vida), y de las familias de los fallecidos, especialmente cuando eran el soporte económico del hogar.
Las nuevas tasas judiciales han hecho doblemente víctimas a quienes ya han sufrido un accidente de tráfico: pueden impedirles acudir a los tribunales bien porque el pago inicial de la tasa es inasumible, en el caso de los grandes lesionados o de víctimas mortales, bien porque su coste absorbe la mejora de la indemnización que podría acordar un juez. Las tasas han agravado los ya viejos problemas del baremo, el tope a las indemnizaciones fijado en 1995 y que se ha quedado desfasado, según coinciden desde las víctimas a las aseguradoras.
Jordi Rivera, director general de la aseguradora de defensa jurídica DAS, recuerda que la tasa impacta en todo tipo de pleitos y que refuerza la conveniencia de buscar una solución negociada (DAS llega a acuerdos extrajudiciales en el 85% de los casos), que desafortunadamente no siempre es posible. Rivera explica, como ejemplo, que alguien que hubiera sufrido un atropello y reclamara 500.000 euros por daños permanentes habría de abonar 2.800 en el momento de presentar la demanda, y otros 3.300 más en el caso de que tuviera que recurrir la sentencia en apelación. En reclamaciones de pequeña cuantía, como de 3.400 euros por unas lesiones, con daños estéticos, que remiten tras varios días de baja, la tasa (217 euros), los gastos de abogado, procurador y peritos hacen que llegar a los tribunales (con el riesgo de perder) ya no compense. “Y los jueces solo en casos muy claros condenan en costas”, recuerda Rivera.
Para pagarles más, sin subir las primas del seguro, UNESPA propone limitar las indemnizaciones de las lesiones leves, que curan sin secuelas y que sólo provocan días de baja, y especialmente del latigazo cervical, una lesión que no deja huella física y que se invoca en todo tipo de accidentes. “Las lesiones temporales se llevan el 40% de los pagos del seguro, y de ellas el 70% es el latigazo cervical. Es más equitativo pasar esos recursos a personas que han sufrido grandes daños y no podrán rehacer su vida de antes” asegura Mascaraque. Las asociaciones de víctimas, en cambio, rechazan este planteamiento. “Las aseguradoras que operan en España son en su mayoría extranjeras y ofrecen indemnizaciones mucho más altas en sus países de origen que aquí, para daños iguales, aunque nuestras primas sólo son  un 15% más bajas” señala el abogado José Pérez Tirado. “Se da además la paradoja de que cuando la víctima de un accidente en España es extranjera puede reclamar en su país de origen y la compañía le paga una indemnización mayor”.
Coches a precio de saldo por el criterio del ‘valor venal’
Con la crisis, más ciudadanos que nunca circulan por las carreteras con coches de más de siete años de antigüedad que, en caso de accidente, tienen para la aseguradora un valor casi residual: la compañía seguramente lo considerará “siniestro total” y se negará a pagar una posible reparación y optará por indemnizar solo el valor del vehículo en función de unas tablas que se basan en la fecha de matrícula cuando aquel es menor que el coste de la reparación.
“El resultado es que la persona que tenía un coche, y lo necesitaba por ejemplo para ir a trabajar, se queda sin coche y sin fondos suficientes para repararlo o para comprarse otro”, explica José Pérez Tirado. “Las compañías se basan a menudo en las tablas de Ganvam, la asociación de los vendedores de vehículos de ocasión: es lo que estas firmas pagan a quienes les venden los coches pero está muy lejos de los precios a los que los revenden al público: con la indemnización a menudo el accidentado sólo puede pagar la entrada para comprarse otro coche de segunda mano”.
Pérez Tirado defendió que frente a este criterio, conocido como “valor venal”, las aseguradoras han de indemnizar según el “valor de reposición”, lo que costaría comprar un coche similar (en modelo, kilómetros, antigüedad y estado de conservación). “Muchos jueces son sensibles a este argumento y acuerdan una indemnización mayor que el valor en tablas del automóvil”. Pero aquí entran de nuevo las tasas: en los coches de gama más baja prácticamente absorben la mejora de la indemnización y de las familias de los fallecidos, especialmente cuando eran el soporte económico del hogar. Para pagarles más, sin subir las primas del seguro, Unespa propone limitar las indemnizaciones de las lesiones leves, que curan sin secuelas y que solo provocan días de baja, y especialmente del latigazo cervical, una lesión que no deja huella física y que se invoca en todo tipo de accidentes. “Las lesiones temporales se llevan el 40% de los pagos del seguro, y de ellas el 70% es el latigazo cervical. Es más equitativo pasar esos recursos a personas que han sufrido grandes daños y no podrán rehacer su vida de antes” asegura Mascareque.
Las asociaciones de víctimas, en cambio, rechazan este planteamiento. “Las aseguradoras que operan en España son en su mayoría extranjeras y ofrecen indemnizaciones mucho más altas en sus países de origen que aquí, para daños iguales, aunque nuestras primas solo son un 15% más bajas. Se da además la paradoja de que cuando la víctima de un accidente en España es extranjera puede reclamar en su país de origen y la compañía le paga una indemnización mucho mayor”.
Si desea más información póngase en contacto con nuestro departamento de comunicación:
Tel 934 871 133 / www.pereztirado.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *