¿Debería establecerse un límite de edad para conducir?

Hace tan solo unos días la DGT publicó un artículo en su revista digital de abril de 2016, donde pone de manifiesto la preocupación por el envejecimiento de la población, y por ende de las personas que conducen en nuestro país. Comparando los datos de 2008 y 2014 se perciben cambios notables: por ejemplo, entre personas de 75 a 79 años el porcentaje de conductores aumentó de un 55,3% en 2008 a un 65,1% en 2014, y el de conductoras creció del 5,8% en 2008 al 10% en 2014.

Imagen extraída de la Revista DGT Abril 2016

Imagen extraída de la Revista DGT Abril 2016

¿Debería haber una edad máxima para conducir del mismo modo que hay una mínima para obtener el permiso?

A raíz del eco mediático que últimamente han tenido algunos accidentes graves en los que estaban implicados conductores de avanzada edad, de nuevo se ha puesto sobre la mesa el debate sobre la edad de conducción.

Debido al constante envejecimiento de la población en los últimos años, el número de personas mayores de 65 años que conducen un vehículo cada vez es más alto. En España casi alcanza los tres millones. Aunque estos conductores sean lo suficientemente prudentes, sus funciones motoras, sensoriales y cognitivas se ven reducidas en gran medida, lo que puede incidir en un aumento de los accidentes de tráfico.

Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), en España, el 94% de las personas de 65 a 74 años que tiene carné de conducir, coge el coche casi de forma diaria.

Determinadas enfermedades o dolencias que aparecen con la edad, como por ejemplo la diabetes, las cataratas o el Parkinson, disminuyen enormemente la capacidad para conducir con total seguridad. Según un estudio de Joseph Coughlin, director del Departamento de Edad del Instituto Tecnológico de Massachusetts, “para ver bien de noche, un conductor de 40 años necesita 20 veces más luz que uno de 20 años“. Teniendo en cuenta esto, nos podemos imaginar cuánta luz necesitará una persona de 70 años.

¿Debería establecerse un límite de edad para conducir?

A pesar del peligro que ello supone, en España no existe un límite de edad para conducir, aunque es cierto que el carné está sometido a revisiones periódicas en función de la edad.

Los carnets tipo B, A1 y A2 se deben renovar cada 10 años hasta que el conductor cumpla 65 y a partir de entonces tiene que ser renovado cada 5 años. Sin embargo, si el conductor sufre alguna enfermedad que afecte a la conducción, dicho periodo se puede reducir.

En cuanto a los carnets especiales o profesionales BTP, C1, C1 + E, C, C + E, D1, D1 + E, D y D + E- tienen una vigencia de 5 años hasta que el titular cumpla los 65. A partir de entonces se tendrán que renovar cada tres años.

Además de reducir los tiempos de vigencia del carné de conducir, los centros médicos también pueden fijar una velocidad máxima para circular o incluso obligar a conducir acompañado por otra persona con carné.

Nadie se atreve a fijar una edad en la que se debería dejar de conducir, pero para conjugar el derecho a la movilidad con el de la seguridad, los expertos exigen más implicación de familia y médicos de atención primaria, y reconocimientos psicotécnicos más rigurosos y en menor plazo para conductores ancianos.

¿Habría que establecer un límite de edad para conducir? Efe ha consultado a diversos expertos en seguridad vial sobre ello y la posibilidad de poner en marcha algún programa de reeducación o reciclaje para un colectivo de conductores mayores de 70 años que, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), a octubre del año pasado, ascendía a más de 800.000.

Víctimas, automovilistas y expertos en seguridad vial coinciden en que no se puede fijar una edad límite, sobre todo en un época como la actual en la que la movilidad es imprescindible y la esperanza de vida ha aumentado y porque cada persona envejece de forma diferente.

Reclaman, no obstante, una mayor atención de los médicos de atención primaria, que deben explicar a los conductores mayores los efectos que al volante pueden producir los medicamentos que consumen y asesorarles sobre la limitación del tiempo que deben manejar un vehículo en función de sus condiciones de salud. También sus familias deben implicarse, subrayan.

Algunos expertos son críticos con los plazos de renovación del carné, que se han ampliado incluso para el colectivo de más de 65 años (cinco años frente a los dos que estaban establecidos para los mayores de 70), y con los reconocimientos psicofísicos, que a veces se limitan a revisar la vista y el oído, por lo que exigen un mayor rigor.

Desde la Asociación española de centros de reconocimiento de conductores, su presidente, Juan Arévalo, deja claro que existen graves deficiencias en la preparación de los facultativos que evalúan las condiciones de los conductores porque no tienen los conocimientos suficientes de medicina aplicada a la seguridad vial.

Que cobren 16 euros en algunos centros sin aplicar criterios rigurosos ni unificados es una broma y un peligro“, denuncia Arévalo, quien insiste en que no existe la cualificación necesaria para determinar si la agudeza visual de una persona, sus reflejos o, incluso, su capacidad cognitiva están lo suficientemente mermadas para impedirle conducir.

¿Debería establecerse un límite de edad para conducir?

Para Francisco Canes, presidente a la Asociación de víctimas DIA, la situación que denuncia Arévalo es “un cachondeo inadmisible“, contra el que la administración debería luchar con inspecciones anónimas. Y reivindica reconocimientos “más asiduos, aunque sean gratuitos“, porque el deterioro de un mayor avanza en meses.

Mar Cogollos, máxima responsable de la Asociación de víctimas Aesleme, es tajante al proponer reconocimientos psicotécnicos más exhaustivos a los conductores mayores de 70 años y cada menos tiempo, así como que se establezcan limitaciones en las distancias o el horario de conducción “muy centradas en las condiciones físicas y la medicación“.

El director del área de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, Jesús Monclús, estima “fundamental” la labor del médico y aboga por reforzar los controles psicotécnicos, a la vez que propone aprovechar las renovaciones del carné para actualizar conocimientos, con las novedades de los reglamentos, las últimas investigaciones y consejos. En suma, “reeducación continua“.

Como también comenta el director de Seguridad Vial del RACE, Tomás Santa Cecilia, es necesario un “reciclaje continuo” de los conductores enfocado a las nuevas infraestructuras, los sistemas tecnológicos y las normativas. Además, demanda que los reconocimientos médicos vayan enfocados a las fuentes de riesgo.

La coordinadora de proyectos de la Fundación Española para la Seguridad Vial (Fesvial), Cristina Catalá, no es partidaria de “restar autonomía e independencia” de los mayores, sino más bien de adaptar la movilidad al envejecimiento y promover programas de formación y reeducación, también en el manejo de vehículos, toda vez que éstos incorporan cada vez más tecnología. Incluso, indica Catalá, se podría revisar la señalización vial para que sea más visible y clara para este colectivo.

Y la práctica totalidad de los consultados recuerda que estos conductores mayores se ponen al volante de coches muy antiguos (el 50 por ciento del parque en el Estado tiene más de diez años), por lo que también recomiendan que se ofrezcan ayudas a ese colectivo para renovar su vehículo, ya que muchos se compran su último turismo a los 60 años.

 

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Comments

  • ITRASA INVESTIGACION
    26/04/2016 at 1:13 pm

    Mientras los reconocimientos médicos sean un NEGOCIO, cualquiera podrá superarlos, independientemente de sus patologías, medicaciones etc. ¿si no se puede conducir consumiendo drogas y se ha disparado el consumo de ansiolíticos, quien los toma? Solo los peatones? Y ESTO SOLO ES UN EJEMPLO, PORQUE SE HAN MULTIPLICADO LAS PATOLOGIAS PSICOLOGICAS Y PSIQUIATRICAS

  • Esteban Fernández Flórez
    28/04/2016 at 1:29 pm

    En mi opinión no, siempre que pasen las pruebas pertinentes que, no olvidemos, son iguales para todos. Otra cosa es que se cuestionen éstas, pero entonces habrá que hacerlo también para todos. Personalmente, no temo a los conductores ancianos si han tenido una buena y suficiente experiencia, ellos mismos se adaptan a sus limitaciones. Lo que sí da miedo, sólo con pensarlo, es cómo conducirán muchas personas que ahora tienen 30-40 años cuando lleguen a los 80, dado lo mal que lo hacen actualmente. Un saludo.

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