Los conductores “temerarios”El brutal choque con siete fallecidos que hace quince días provocó en Figueras (Gerona) un conductor que circulaba sin carné ha reavivado en los últimos días el debate sobre la ‘violencia vial’ o sobre el ‘terrorismo de la carretera’. Porque las asociaciones de víctimas se niegan a llamar ‘accidente’, término que connota involuntariedad, al drama causado por todo un kamikaze del asfalto, que conducía de madrugada por encima del límite permitido, con el permiso retirado desde hacía cuatro meses tras varias denuncias por exceso de velocidad y positivos de alcoholemia.

O a otro suceso ocurrido ese mismo día en la localidad oscense de Peñalba, en el que un joven a bordo de un ‘Audi 4’ mató a una mujer de 54 que descansaba tranquilamente sentada en un banco junto a su casa. En este caso, el conductor, de 21 años, ni siquiera había pasado por la autoescuela.

Conducir sin carné, bien porque se han perdido todos los puntos o porque no se ha obtenido nunca, es uno de los principales motivos de sanción a bordo de un vehículo, junto al exceso de velocidad, consumir alcohol o drogas y usar el móvil al volante.

Los conductores “temerarios”

Fuente: Gobierno Vasco. DGT

En Euskadi, las patrullas de Tráfico de la Ertzaintza interceptan una media diaria de 13 conductores que circulan por las carreteras vascas sin permiso o con un documento no válido. Según los datos facilitados por el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, en 2015 los agentes denunciaron a un total de 4.885 personas por anomalías relacionadas con el carné, frente a las 5.352 del año anterior, lo que supone una caída del 8,7%.

¿A qué se debe esta reducción? «Es difícil sacar conclusiones y hacer valoraciones con los datos de un solo año. Se necesitan períodos más amplios», señalan fuentes de la dirección de Tráfico. En cualquier caso, a pesar del abultado número de sanciones, la siniestralidad en este colectivo de infractores es baja: en sólo en 18 de los 7.191 accidentes de tráfico asistidos por la Ertzaintza a lo largo de 2015 se vio implicado un conductor sin carné.

Según el Código Penal, estos automovilistas incurrieron en un delito castigado por el artículo 384 con pena de prisión de 3 a 6 meses o multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Son los jueces quienes deciden si la infracción se castiga con la cárcel, aunque normalmente esta sanción se reserva a casos en los que el infractor se vea implicado en accidentes de especial gravedad. Las multas oscilan entre los 500 euros de las faltas consideradas muy graves, como cuando el conductor carece de permiso, o de 200 euros si conduce con una autorización no válida o con un permiso con el plazo de renovación vencido.

Precisamente estos fueron los motivos en sanción en el 73% de los casos (3.761). El 23% restante (1.124) no se habían sacado nunca el carné o bien lo habían perdido tras quedarse sin puntos por acumulación de infracciones.

Los conductores “temerarios”

Fuente: Gobierno Vasco. DGT

A punto de cumplirse los diez años de la entrada en vigor del carné por puntos, el próximo mes de julio, la Dirección General de Tráfico (DGT) lleva retirados en Euskadi un total de 9.185 permisos al perder la totalidad de créditos. Apenas suponen el 0,7% del censo de conductores vascos, que en 2015 era de 1,2 millones de personas.

La mayoría, hombres

En 2015, fueron 839 los automovilistas vascos que se quedaron sin carné, 731 tras haber perdido todos los puntos y 108 por orden de un juez.

El balance ofrece un llamativo dato para la reflexión sociológica: en el 87% de los casos, el conductor era hombre. La velocidad es la principal causa de pérdida de puntos, seguida de no respetar los semáforos, conducir bajo los efectos del alcohol, usar el móvil o no llevar abrochado el cinturón de seguridad.

Otra grave infracción administrativa la protagonizan los conductores que salen a la carretera sin suscribir el seguro obligatorio de responsabilidad civil. Las patrullas de la Ertzaintza multaron durante el pasado año a un total de 3.724 conductores que circulaban sin póliza, una media de diez al día. Son 255 más que el año anterior, es decir un 7,3% más. Aunque no parece un número muy elevado respecto al censo de conductores (apenas un 0,3% del total) son la punta del iceberg: según calcula el Consorcio de Compensación de Seguros, el 7% del parque móvil actual carecería de cobertura. Esta proporción se correspondería en Euskadi con unos 90.000 vehículos, aunque entre ellos también habría coches que, aunque ya no se utilizan, no han sido dados de baja.

Estos infractores se exponen a multas que oscilan entre los 900 y los 2.800 euros, en función del tipo de vehículo, así como a su inmovilización por un periodo de hasta tres meses durante el cual deberán correr con los gastos del depósito. No podrán recuperar su automóvil hasta que abonen esa cantidad y demuestren tener el seguro en vigor.

Más numerosos son los automovilistas que se atreven a conducir un vehículo que no ha pasado la ITV, un examen que garantiza unas mínimas condiciones técnicas para circular con seguridad. En 2015 la Ertzaintza sorprendió a 12.141 conductores en estas circunstancias, unos 2.200 menos que el año anterior. Pero a estos hay que sumar otros 5.545 vehículos detectados por el Centro Automatizado de Tramitación de Infracciones de Tráfico (CATIT) que desde finales de 2014 empezó a controlar de oficio que los vehículos sancionados por exceso de velocidad tuviesen la inspección técnica en regla. La crisis ha contribuido a incrementar estas cifras, debido a la imposibilidad económica de muchos conductores a hacer frente a las reparaciones necesarias para obtener la tarjeta.

Piden «privar de libertad» a los implicados en accidentes

 

ELCORREO3

A raíz del siniestro de Figueras, numerosas voces se han alzado a favor del endurecimiento de las penas a los conductores temerarios o reincidentes. Entre ellas destaca la de la Generalitat, que ya ha remitido una propuesta a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y al fiscal coordinador de Seguridad Vial para articular los instrumentos legales que permitan «privar de libertad, aunque sea durante unas horas», a aquellos automovilistas implicados en accidentes y que no lleven el carné en vigor, ya sea porque no lo han obtenido nunca o bien se les haya retirado al quedarse sin puntos por la acumulación de infracciones.

La propuesta es aplaudida por las víctimas. «En cualquier país civilizado un conductor que da positivo queda detenido y como mínimo pasa 48 ó 72 horas en privación de libertad para que sea consciente del riesgo que está causando a la ciudadanía. En España no pasa eso», lamenta José Pérez Tirado, abogado especializado en accidentes de tráfico y asesor jurídico de Stop Accidentes.

Una de las primeras reivindicaciones que este colectivo quiere poner encima de la mesa del futuro Gobierno de España «es la urgente reforma del Código Penal para castigar las conductas irresponsables y evitar que matar en la carretera salga tan barato como sale ahora», apunta la responsable de la asociación en Euskadi, Rosa Trinidad. Los afectados denuncian que la última modificación, realizada hace un año, supuso un «grave retroceso» en materia de seguridad vial al despenalizar las faltas, lo que ha propiciado que determinadas conductas imprudentes en la carretera sean juzgadas como tales y no como delitos.

En este sentido, exigen que se modifique el texto legal para garantizar que todos los siniestros mortales o con graves lesionados sean tramitados por la vía penal.

«Desgraciadamente ahora está ocurriendo que accidentes con resultado de muerte y con víctimas con graves lesiones se están archivando sin tan siquiera incoar un proceso al ser calificado el hecho como imprudencia leve», añade el abogado José Pérez Tirado.

Un artículo de María José Tomé

El Correo

 

 

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